QuiyogaConsultar por WhatsApp
Servicio

Masajes terapéuticos

Masaje que une respiración y movimiento para soltar tensión, mejorar la circulación y ayudarte a relajar y descansar.

El masaje terapéutico de Quiyoga no es solo una técnica manual: es una especie de danza coordinada entre respiración y movimiento, pensada para acompañar a tu cuerpo y devolverle vitalidad.

Trabajamos con presencia consciente y afectuosa. El contacto nunca se interrumpe, así te sentís sostenida y podés relajarte de verdad. La respiración profunda guía cada maniobra y ayuda a soltar la tensión que vas acumulando.

Usamos distintas técnicas según lo que tu cuerpo necesita: roces suaves (effleurage) para sedar el sistema nervioso al inicio y al cierre, roces más profundos para activar la circulación, amasamientos que comprimen y descomprimen los tejidos para oxigenar los músculos, y vaciado venoso, una maniobra lenta sincronizada con tu exhalación que favorece el drenaje de fluidos.

Todo se adapta a vos, sin forzar. Es un trabajo que puede aliviar contracturas, favorecer el retorno venoso y darte un rato de calma. No reemplaza una consulta médica: acompaña tu bienestar y te ayuda a aflojar, respirar mejor y descansar.

¿Para quién es?

Para vos que cargás tensión muscular, estrés o cansancio y querés un rato de relajación profunda y cuidado. Cada sesión se adapta a tu cuerpo y a lo que necesitás ese día.

Beneficios

  • Ayuda a aliviar la tensión y las contracturas acumuladas
  • Favorece la circulación y el retorno venoso
  • Oxigena los músculos y ayuda a reducir adherencias en los tejidos
  • Acompaña la relajación profunda y la sensación de calma
  • Puede ayudarte a dormir mejor y a un descanso más reparador
  • La respiración profunda ayuda a reducir la ansiedad
  • El contacto continuo te brinda seguridad y te ayuda a soltar
  • Aporta una sensación de vitalidad renovada

Cómo es una sesión

  1. Empezamos con una breve charla para conocer cómo está tu cuerpo y qué te gustaría trabajar ese día.
  2. Te acomodás y llevamos la atención a la respiración: una respiración abdominal profunda que ayuda a aflojar y a cargar el cuerpo de energía.
  3. Iniciamos con roces suaves (effleurage) que sedan el sistema nervioso y preparan el cuerpo, manteniendo siempre el contacto.
  4. Pasamos a maniobras más profundas y amasamientos donde tu cuerpo lo necesita, para activar la circulación y oxigenar los músculos.
  5. Hacia el final sumamos el vaciado venoso, sincronizado con tu exhalación, para favorecer el drenaje y el retorno venoso.
  6. Cerramos con roces suaves y unos minutos de calma para que vuelvas de a poco, relajada y presente en el aquí y ahora.