El Yoga suave es una práctica amable y para todos y todas, sin importar tu edad ni tu experiencia. No hace falta ser flexible ni saber nada de antes: lo importante es que la postura se adapte a tu cuerpo, nunca tu cuerpo a la postura.
Trabajamos con movimientos lentos y conscientes que ayudan a mejorar la movilidad articular y la flexibilidad, soltando de a poco las tensiones que se acumulan. La respiración te acompaña en cada momento y se vuelve tu ancla para volver a vos cada vez, sin exigencias.
Para que practiques con seguridad, usamos props: esterilla, bloques, cinturón, mantas, bolster y silla. No son ayudas para principiantes, son herramientas que adaptan cada postura a vos y te dan estabilidad y confianza.
Empezamos parados, enraizando desde Tadasana (la postura de la montaña), y vamos sumando posturas de equilibrio, sedentes y restaurativas como Savasana o Balasana (la postura del niño) para descansar y soltar. Una manera de retomar el cuerpo desde la calma, a tu propio ritmo.