El yoga terapéutico es una práctica pensada para tu cuerpo y tu condición, no al revés. La idea es simple: no forzamos tu cuerpo a encajar en una postura, sino que adaptamos cada postura para acompañarte.
Trabajamos sobre tres planos de movimiento (sagital, frontal y transversal) y sobre la propiocepción, ese sentido interno que te dice dónde está tu cuerpo y cómo se mueve. La alineación y la biomecánica son la base: como decimos, la alineación cuidada vale más que el rango máximo.
Para eso usamos props como herramientas terapéuticas, no como ayudas para principiantes: esterilla, bloques, cinturón, mantas, bolster y silla te dan estabilidad y te permiten practicar con seguridad.
La práctica va de lo físico a lo sutil. Empezamos por la asana (postura), seguimos con la respiración consciente (pranayama) como puente y cerramos con mudras, esos gestos con las manos que ayudan a calmar la mente y dirigir tu energía.
Cada propuesta respeta tus contraindicaciones y se construye desde la escucha. Acompañamos tu bienestar; no prometemos curas.